Ha salido el nuevo libro de la Editorial Independiente Sangre y Cenizas, llamado ¿Quiénes son los góticos?. Se presento en la Feria del Libro del Zócalo y en Octubre Negro, en el centro cultural Futurama. En los dos eventos lo puedes conseguir en el stand de Sangre y Cenizas.
Este libro es un recuento de lo que puede significar lo gótico a través de casi dos milenios, cada uno de los cuatro capítulos abunda sobre uno de estos temas en orden cronológico; desde las tribus de godos que erraban por el norte de Europa hasta conquistar la gloria apoderándose de la mitad de lo que un día fue el Imperio Romano en el siglo V; siguiendo con lo que hoy conocemos como arte gótico que inició en el siglo XII, llamado así absurdamente por los renacentistas italianos; pasando por la novela gótica que nació en el siglo XVIII y que para algunos teóricos aún vive en relatos de terror; culminando con el contemporáneo movimiento gótico del siglo XX, heredero del punk y del subterráneo en general, fenómeno juvenil y urbano que ya cumple treinta años de existir, de espantar al transeúnte citadino, de evolucionar sin dejar de ser él mismo, de transmitir a cada generación los intensos sentimientos humanos que caracterizan su creación, que por cierto, no se resigna a sólo el quehacer musical de estrellas de rock que llenan conciertos y venden discos.
Gótico se puede entender como lo relativo a los godos o goths, como se identificaban a sí mismos. Y posiblemente sean los únicos que sean nombrados así sin obra de la casualidad, el error, el desprecio o la burla. Las siguientes tres manifestaciones humanas no fueron del todo dueñas de la apropiación del término.
Pero siempre hubo un cierto hilo conductor, muy vago y discutible: En el caso del arte gótico medieval los países donde más auge tuvo fueron los fundados por los godos como Francia, España, Italia o por naciones germanas, tal es el caso de Inglaterra y Alemania. La novela gótica en buena medida fue inspirada por la idea de las ruinas de castillos y abadías medievales, tal vez algunas de esas ruinas hayan sido de arquitectura románica, pero la idea del estilo románico data de la primera década de 1800 y por tanto ligeramente posterior a la publicación del castillo de Otranto de 1764, en los años de Orace Walpole se le llamaba arquitectura gótica a lo generado en Europa antes del renacimiento.
Y finalmente en el caso del movimiento gótico uno de sus motivos más constantes es el horror y el terror, por tanto inspirada en la literatura de horror, es decir la novela gótica, claro, entre otros tantos temas que aluden las canciones del rock gótico y lo que les son de interés como la melancolía, el erotismo, la fantasía, el misticismo y la crítica social.
Sin embargo hay que dejar claro, que no son cada uno heredero directo del anterior fenómeno llamado gótico, no se relacionan y están separados sus orígenes por más de dos siglos en el menor de los casos, aunque tal vez sí convivan por un breve momento de la historia de la humanidad en tiempo y espacio, es el caso de la novela y el movimiento.
Guardando proporciones, cada uno de estos temas se puede llevar muchas horas de lectura para aproximarse a ellos y entenderlos. No son de primer interés más que para algunos académicos. Tal vez el más ajeno a la cotidianeidad del ciudadano moderno occidental sea el de las tribus de visigodos y ostrogodos, pero tal vez para una buena parte de la humanidad ellos sean un fragmento de su historia y origen, no me refiero sólo a la mitad de los europeos, pues las naciones americanas fueron conquistadas por otras fundadas por godos. Muy de cerca debe estar el arte ojival o de crucería, así como la literatura de horror.
Sin embargo para muchos padres de familia es de vital importancia saber por qué sus hijos o sobrinos se visten de negro, se maquillan pálidamente o se dejan las uñas largas; se preocupan por no entender cómo es que alguien desea parecerse a Robert Smith de The Cure, a Tilo Wolf o incluso aMarilyn Manson, ignorando que éste último nada tiene qué ver con la escena oscura.
Acabo de utilizar las palabras “escena oscura” para nombrar al movimiento gótico, cualquiera se puede confundir y pensar que se trata de cosas distintas, pero se refieren a lo mismo, así como cuando en España les dicen siniestros a los que viven la “movida”; dependiendo de cada país lo gótico toma diferentes características y se acopla a cada cultura. En México se le comenzó a llamar dark a cierta música y darks a los chavos de negro con los cabellos explotados o maquillados, ya luego se les comenzó a decir góticos.
Gabriel Tovar, arquitecto por la UNAM escribió junto conmigo el capítulo dedicado al arte gótico medieval titulado “Vertical hacia la bóveda celeste”; mientras que “250 Años de literatura gótica: ancestros, monstruos y herederos”, es responsabilidad de Leonardo Martínez Vega, él tiene el grado de Maestro en letras inglesas por la UNAM; el capítulo cuarto es una contribución de periodistas, Martín Colín, además de ser Administrador de Empresas y viajero; Fernando Martínez Licenciado en letras inglesas e Irwing Chávez y yo soy responsable del primer capítulo sobre los godos.
Y a todo esto ¿quiénes son los góticos? Basta decir por ahora que habría que contextualizar en tiempo, espacio y hasta género artístico para poder responder. Puede ser cualquiera de los mencionados, para conocerlos mejor es que hicimos este libro, que por supuesto no pretende ser un compendio erudito, sino más bien una aproximación, una exploración en el diluvio de información de internet y la televisión, para no repetir mentiras y prejuicios como tantos opinadores de noticias, para no ser apantallados por filósofos de cantina, para conocer el origen y regresar a la identidad.
Todos lloramos, unos más y otros menos, pero todos lo hacemos; derramar lágrimas entre sollozos y lamentaciones puede ser fruto de emociones intensas, la risa descontrolada o la ira pueden desencadenarla, sin embargo usualmente se relaciona con la tristeza y estados de ánimo afines. Puede ser voluntario o no. Claro que se pueden expulsar lágrimas por un objeto extraño en el ojo, pero la composición química es distinta, el flujo que resulta de una emoción contiene hormonas; algunos científicos creen que es un desahogo bioquímico, además de que en adultos y en niños por igual genera sueño al terminar, genera alivio y relaja; generalmente se hace a solas, con alguien de mucha confianza o con el responsable del llanto. En promedio los hombres lloran cinco o seis veces menos que las mujeres, los niños lloran casi a diario y los bebés varias veces al día; libera tensión, hiperventila al organismo y ocasionalmente se dicen cosas que de otro modo no se mencionarían, como las razones del sentimiento, que aunque pareciera obvio, en general no lo es. Se contagia, pero no tanto como la risa, es un fenómeno más íntimo. ¿Hay razones para llorar? Sí. Claro que siempre puede tratarse de una pantomima ensayada, sin embargo eso no cambia los hechos que hacen que la gente sienta ánimos de verter lágrimas. No a todos nos parecen suficientes las causas del llanto en otro, pero la extinción de las especies animales, las matanzas de seres humanos inocentes, el arrebato de las tradiciones o la cultura propia, el desencanto por la vida, el no resolver la dirección de la existencia, pueden ser motivos suficientes. La pérdida de seres queridos, la preocupación, la rabia, el miedo o la impotencia nos pueden regresar a estados primitivos, a veces es algo tan sencillo como querer que otro haga lo que uno dice, otras es tan complejo como no hallar al individuo preciso. Las posibilidades son casi infinitas. También es un asunto de perspectivas, ver llorar a alguien nos entristece, aunque sepamos que esa persona lo requiere, le hace bien. Este mundo puede verse como un calvario de lágrimas, todos deberíamos llorar hasta agotar el sentimiento, hasta alcanzar el desahogo, llorar honestamente, como un animal herido o casi en silencio y a solas, para estar mejor, es necesario… Tal vez lo que a este mundo le hace falta es llorar más.
La canadiense Naomi Klein ha editado su flamante libro, La doctrina del shock (el auge del capitalismo de desastre), que todavía no existe en castellano. The shock doctrine (su título original) surge de la relación entre las políticas de shock neoliberal de las últimas décadas, comparadas con los verdaderos shocks eléctricos aplicados a prisioneros y enfermos como modo de doblegarlos, domesticarlos, e imprimir sobre ellos una nueva personalidad. Con las sociedades está ocurriendo lo mismo, dice Klein, quien sostiene que el principal recurso contra este modo de dominación es la información. Aquí, el impresionante video que acompaña la salida del libro.
“Este libro es un desafío a la afirmación central y más valorada en la historia oficial – que el triunfo del capitalismo desregulado nació de la libertad, y que los mercados libres irrestrictos van mano en mano con la democracia. En su lugar, mostraré que esta forma fundamentalista de capitalismo ha sido consistentemente traída a la vida por las formas más brutales de coerción, infligidas al cuerpo político colectivo así como a innumerables cuerpos individuales.” Así comienza la canadiense Naomi Klein su nuevo libro, The shock doctrine (La doctrina del shock). Klein es la autora de No logo, Vallas y ventanas (y más recientemente, del prólogo de la edición norteamericana de Sin Patrón, de lavaca). Esta nueva obra plantea una recorrida por su hipótesis de que las sociedades modernas son sometidas a verdaderos electroshocks (y cabe agregar que el sistema de torturas aplicado en la Argentina por el régimen militar es tal vez la expresión más cabal al respecto) que permiten ablandarlas y someterlas a la aplicación de políticas neoliberales sin anestesia, tal cual lo pregonó el economista Milton Friedman y tal como lo aplicaron desde dictaduras latinoamericanas hasta gobiernos como el de Margaret Thatche en Inglaterra, o los de los Estados Unidos en general. La idea es que una matanza, un desastre natural, o cualquier hecho conmocionante abre paso a la posibilidad que Friedman pone como condición para que se aplique la política del shock a una sociedad domesticada por el miedo o el terror. Así, pueden formar parte de esta doctrina tanto los golpes de Estado latinoamericanos, como la guerra de Malvinas, la matanza Tiananmen en China, los atentados a las Torres Gemelas o los desastres naturales que cada vez parecen más cotidianos: herramienta de shock para justificar luego políticas económicas de privatización, depredación, concentración de la economía en pocas manos, desempleo, empobrecimiento y hambre a costa del sometimiento de sociedades enteras. Naomi Klein empieza por investigar los experimentos de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA), con la tortura por electroshock como forma de “desesquematización” de los detenidos o internados. Luego comienza la descripción sobre cómo esos tormentos, ese shock eléctrico, es comparable a las políticas de un capitalismo que de otro modo no podría generar la dosis suficiente de atontamiento, miedo y parálisis que le permite doblegar a grandes sectores de las sociedades modernas.
Pero el mensaje del libro, y del documental que presentamos aquí, no queda sólo en la denuncia y la indignación. Naomi plantea que el arma de resistencia frente a este modelo de cosas es la información. Saber lo que ocurre y cómo, para poder generar pensamiento y acción que abran espacio a la vida. Aquí publicamos además la entrevista que en Democracy Now le hiciera a Naomi Klein la periodista Amy Goodman, un modo de ir adentrándose en el contenido de La doctrina del shock.
La entrevista
Amy Goodman: Me alegra que esté con nosotros, Naomi. ¿Por qué no comienza por hablar sobre lo que considera exactamente que es la doctrina del choque?
Naomi Klein: Bueno, la doctrina del choque, como todas las doctrinas, es una filosofía de poder. Es una filosofía sobre cómo lograr sus propios objetivos políticos y económicos. Y es una filosofía que sostiene que la mejor manera, la mejor oportunidad, para imponer ideas radicales de libre-mercado es en el período subsiguiente después de un gran choque. Ahora bien, ese choque podría ser una catástrofe económica. Podría ser un desastre natural. Podría ser un ataque terrorista. Podría ser una guerra. Pero la idea, como acabáis de ver en la película, es que esas crisis, esos desastres, esos choques ablandan a sociedades enteras. Las dislocan. La gente se desorienta. Y se abre una ventana, exactamente como la ventana en la cámara de interrogatorio. Y en esa ventana, se puede introducir lo que los economistas llaman la “terapia de choque económico.” Es una especie de extrema cirugía de países enteros. Es todo de una vez. No es, sabe, una reforma por aquí, otra reforma por allá, sino el tipo de cambio radical que vimos en Rusia en los años noventa, que Paul Bremer trató de imponer en Iraq después de la invasión. De modo que eso es la doctrina del choque.
Y no significa que se pretenda que los derechistas en una época contemporánea sean los únicos que han explotado alguna vez una crisis, porque esta idea de explotar una crisis no es única en cuanto a esta ideología en particular. Los fascistas los han hecho. Los comunistas estatales lo han hecho. Pero se trata de un intento de comprender mejor la ideología con la que vivimos, la ideología dominante de nuestros días, que es la economía de mercado desinhibida. AG: Explique quién es Milton Friedman, al que arrostra enérgicamente en este libro.
NK: Bueno, arrostro a Milton Friedman porque es el símbolo de la historia que estoy tratando de cuestionar. Milton Friedman murió el año pasado. Murió en 2006. Y cuando murió, vimos como lo describieron en tributos muy pomposos como si fuera probablemente el intelectual más importante del período de la posguerra, no sólo el economista más importante, sino el intelectual más importante. Y considero que se puede construir un argumento contundente en ese sentido. Fue consejero de Thatcher, de Nixon, de Reagan, del actual gobierno de Bush. Dio clases a Donald Rumsfeld en los primeros días de su carrera. Asesoró a Pinochet en los años setenta. También asesoró al Partido Comunista de China en el período clave de reforma a fines de los años ochenta. Así que tuvo una influencia enorme. Y hablé el otro día con alguien quien lo describió como el Karl Marx del capitalismo. Y creo que no es una mala descripción, aunque estoy segura de que a Marx no le habría gustado demasiado. Pero fue realmente un popularizador de estas ideas.
Tenía una visión de la sociedad, en la que el único papel aceptable para el Estado es implementar contratos y proteger fronteras. Todo lo demás debe ser abandonado por completo al mercado, sea la educación, los parques nacionales, la oficina de correos, todo lo que podría producir un beneficio. Y realmente vio, supongo, que las compras – la compra y la venta – constituyen la forma más elevada de democracia, la forma más elevada de la libertad. Y su libro más conocido fue “Capitalism and Freedom” [Capitalismo y libertad].
De modo que cuando murió el año pasado, a todos nos sirvieron un recuento de la versión oficial de cómo esas ideas radicales de libre-mercado llegaron a dominar el mundo, cómo barrieron por la antigua Unión Soviética, Latinoamérica, África, cómo esas ideas triunfaron durante los últimos treinta y cinco años. Y me impresionó tanto, porque yo estaba escribiendo este libro, que nunca habíamos oído hablar de violencia, y nunca oímos hablar de crisis, y nunca oímos hablar de choques. Quiero decir, la historia oficial es que estas ideas triunfaron porque deseábamos que así fuera, que el Muro de Berlín cayera, y la gente exigió tener sus Big Macs junto con su democracia. Y la historia oficial del auge de esta ideología pasa de Margaret Thatcher diciendo: “No hay alternativa,” a Francis Fukuyama diciendo: “La historia ha terminado. El capitalismo y la libertad van mano en mano.”
Y por lo tanto, lo que trato de hacer con este libro es contar la misma historia, las coyunturas cruciales en las que esta ideología ha dado un salto adelante, pero reinserto la violencia, reinserto los choques, y digo que existe una relación entre las masacres, entre las crisis, entre los grandes choques y golpes duros contra países y la capacidad de imponer políticas que son realmente rechazadas por la vasta mayoría de la gente de este planeta.
A. G: Naomi, usted habla de Milton Friedman. Expándalo a la “Escuela de Chicago.”
N. K: Correcto. De modo que la influencia de Milton Friedman proviene de su papel como el popularizador real de lo que es conocido como la “Escuela de Economía de Chicago.” Enseñó en la Universidad de Chicago. Estudió, en realidad, en la Universidad de Chicago, y luego pasó a ser profesor allí mismo. Su mentor fue uno de los economistas más radicales del libre mercado de nuestra época, Friedrich von Hayek, quien también enseñó durante un tiempo en la Universidad de Chicago.
Y la Escuela de Economía de Chicago realmente representa esta contrarrevolución contra el Estado de bienestar. En los años cincuenta, Harvard y Yale y las 8 escuelas más prestigiosas de EE.UU. tendían a estar dominadas por economistas keynesianos, gente como el difunto John Kenneth Galbraith, que creía enérgicamente que después de la Gran Depresión, era crucial que la economía sirviera como una fuerza moderadora del mercado, que suavizara sus aristas. Y esto fue realmente el nacimiento del Nuevo Trato, del Estado de bienestar, todas esas cosas que actualmente hacen que el mercado sea menos brutal, sea alguna especie de sistema público de salud, seguro de desempleo, asistencia social, etc. Fue realmente – el período de posguerra fue un período de tremendo crecimiento económico y prosperidad en este país y en todo el mundo, pero realmente afectó los márgenes de beneficio de la gente más acaudalada en EE.UU., porque fue el período en el que la clase media realmente creció y explotó.
Así que la importancia del Departamento de Economía de la Universidad de Chicago es que realmente fue un instrumento de Wall Street, que financió muy, muy, considerablemente a la Universidad de Chicago. Walter Wriston, el jefe de Citibank, era muy amigo de Milton Friedman, y la Universidad de Chicago se convirtió en una especie de zona cero de esta contrarrevolución contra el keynesianismo y el Nuevo Trato para desmantelarlo. De modo que en los años cincuenta y sesenta, fue visto como muy, muy, marginal en EE.UU., porque el gran gobierno y el Estado de bienestar y todas esas cosas que se han convertido en algo como palabrotas en nuestro léxico gracias a la Escuela de Chicago – no tuvieron acceso a las salas del poder.
Pero eso comenzó a cambiar. Comenzó a cambiar cuando Nixon fue elegido, porque Nixon siempre estuvo muy unido a Milton Friedman, aunque Nixon decidió no abrazar esas políticas en el interior, porque se dio cuenta de que perdería la próxima elección. Y creo que aquí es donde se ve por primera vez la incompatibilidad de estas políticas de libre mercado con una democracia, con la paz, porque cuando Nixon fue elegido, Friedman fue introducido como asesor – contrató a todo un grupo de economistas de la Escuela de Chicago. Y Milton Friedman escribe en sus memorias que pensó que por fin había llegado su hora. Los trajeron desde los márgenes, y esta especie de grupo revolucionario de contrarrevolucionarios iba finalmente a desmantelar el Estado de bienestar en EE.UU. Y lo que sucedió en realidad es que Nixon, miró alrededor, consideró los sondeos y se dio cuenta de que si hacía lo que aconsejaba Milton Friedman, perdería con seguridad la próxima elección. Y por lo tanto, hizo lo peor posible, según la Escuela de Chicago: imponer controles de salarios y precios.
Y la ironía es que dos figuras clave de la Escuela de Chicago, Donald Rumsfeld, que había estudiado con Friedman como una especie de – supongo que en cierto modo fue como oyente a sus cursos; no estuvo matriculado como estudiante, pero describe su período como estudio a los pies de genios, y se describe como “joven cachorro” en la Universidad de Chicago – y George Shultz fueron las dos personas que impusieron controles de salarios y precios bajo Nixon y cuando Nixon declaró: “Ahora somos todos keynesianos.” Así que para Friedman esto constituyó una terrible traición, y también lo hizo pensar en que tal vez no se podía imponer esas políticas en una democracia. Y Nixon dijo genialmente: “Ahora somos todos keynesianos,” pero la pega es que no impuso esas políticas en el interior del país, porque le habrían costado la próxima elección, y Nixon fue reelegido con un margen de un 60% después de imponer controles de salarios y precios. Pero desató a la Escuela sobre Latinoamérica y convirtió a Chile, bajo Augusto Pinochet, en un laboratorio para esas ideas radicales, que no eran compatibles con la democracia en EE.UU. pero infinitamente posibles bajo una dictadura en Latinoamérica.
A. G: Explique lo que ocurrió en Chile.
N. K: Bueno, creo que los televidentes y auditores de Democracy Now! conocen ese capítulo en la historia, que fue que después de la elección de Salvador Allende, la elección de un socialista democrático, en 1970, hubo un complot para derrocarle. Nixon dijo genialmente: “Que la economía grite.” Y el complot tuvo numerosos elementos, un embargo, etc. y finalmente el apoyo para el golpe de Pinochet el 11 de septiembre de 1973. Y escuchamos hablar a menudo de los Chicago Boys en Chile, pero no escuchamos tantos detalles sobre quiénes fueron en realidad.
Y por lo tanto, lo que hago en el libro es volver a contar ese capítulo de la historia, pero, para mí, la agenda económica del gobierno de Pinochet es mucho más frente y centro, porque pienso que conocemos los abusos de los derechos humanos, sabemos las redadas realizadas por Pinochet, cómo llevó a la gente a los estadios, las ejecuciones sumarias, la tortura. Sabemos algo menos sobre el programa económico que impuso en la ventana de oportunidad que le brindó el choque de ese golpe. Y es donde encaja en la tesis de la doctrina del choque.
Pienso que si se observa a Chile – y por eso pasé un buen tiempo en el libro observándolo y examinándolo – vemos a Iraq. Vemos a Iraq actual. Vemos tantas similitudes entre la intersección de una crisis manufacturada y la imposición posterior inmediata de una terapia de choque económico radical. De modo que pienso en la especie de paralelos entre el período de Paul Bremer en Iraq, cuando fue a Bagdad mientras la ciudad todavía ardía y simplemente – ya sabe, llegué al programa en la época hablando de como había desgarrado toda la arquitectura económica del país y la había convertido en este laboratorio de las políticas de libre mercado más radicales posibles.
Bueno, en Chile, el 11 de septiembre de 1973, mientras los tanques rodaban por las calles de Santiago, mientras el palacio presidencial ardía y Salvador Allende yacía muerto, hubo un grupo de así llamados “Chicago Boys,” que eran economistas chilenos que habían sido llevados a la Universidad de Chicago para estudiar con una beca total del gobierno de EE.UU. como parte de una estrategia deliberada para tratar de orientar hacia la derecha a Latinoamérica, después de que se había ido tan lejos hacia la izquierda. Fue un programa muy ideológico financiado por el gobierno de EE.UU., parte de lo que el ex ministro de exteriores de Chile llama “un proyecto de transferencia ideológica deliberada,” es decir, llevar a esos estudiantes a esa escuela muy extrema en la Universidad de Chicago e indoctrinarlos en un tipo de economía que era marginal en EE.UU. en la época y luego enviarlos a casa como guerreros ideológicos.
De modo que este grupo de economistas, que habían fracasado en el intento de ganar a los chilenos para sus puntos de vista cuando sólo formaban parte de un debate abierto, se quedaron en vela toda esa noche, el 11 de septiembre de 1973, y fotocopiaron un documento llamado “el ladrillo.” Es conocido como “El Ladrillo.” Y lo que era, era el programa económico para el gobierno de Pinochet. Y tiene esas sorprendentes similitudes, Amy, con la estrategia electoral de George Bush en 2000 – la plataforma electoral. Habla de una sociedad de propiedad, de la privatización de la Seguridad Social, de escuelas por contrato, impuesto de tipo único. Todo esto proviene directamente del guión de Milton Friedman. El documento estuvo en el escritorio de los generales el 12 de septiembre, cuando llegaron al trabajo el día después del golpe, y fue el programa para el gobierno de Pinochet.
Así que lo que hago en el libro es decir que estas dos cosas no constituyen una coincidencia. Cuando Pinochet murió – también murió – poco antes que Milton Friedman – escuchamos – o, en realidad, murió poco después de Milton Friedman – escuchamos esta narrativa en sitios como el Washington Post y el Wall Street Journal, que decía: “Por cierto, desaprobamos sus violaciones de los derechos humanos,” y hacía como si hicieran gestos de desaprobación ante las atrocidades que sabemos en Chile, “pero en la economía fue sensacional,” como si no hubiera conexión entre la revolución de libre mercado que pudo imponer y las extraordinarias violaciones de los derechos humanos que tuvieron lugar al mismo tiempo. Y lo que hago en el libro, y lo que hacen muchos latinoamericanos en su trabajo, es conectar evidentemente las dos cosas y decir que habría sido imposible imponer este programa económico sin la extraordinaria represión y la demolición de la democracia.
A. G: Hablemos del choque en el sentido de la tortura. Es donde usted comienza diciendo: “Vacío es hermoso.” Háblenos de eso.
N. K: Bueno, comienzo el libro estudiando dos laboratorios para la doctrina del choque. Como dije anteriormente, considero diferentes formas de choque. Uno es el choque económico, y el otro es el choque corporal, los choques a la gente. Y no van siempre juntos, pero lo han estado en las coyunturas cruciales. Es el choque de la tortura.
Así que uno de los laboratorios para esta doctrina fue la Universidad de Chicago en los años cincuenta, cuando todos esos economistas latinoamericanos fueron entrenados para convertirse en terapeutas del choque económico. Otro – y no se trata de una especie de grandiosa conspiración, de que todo haya sido planificado, pero hubo otra escuela, que sirvió como una especie diferente de laboratorio del choque, que fue la Universidad McGill en los años cincuenta. La Universidad McGill fue el zona cero para los experimentos que la CIA financió para comprender cómo – básicamente cómo torturar.
Quiero decir, fue llamado “control de la mente” en la época o “lavado de cerebros” en la época, pero ahora comprendemos, gracias al trabajo de gente como Alfred McCoy, quien ha estado invitado en su programa, que lo que investigaban realmente en los años cincuenta bajo el programa MK-ULTRA, cuando hubo esos experimentos en electrochoques extremos, LSD, PCP, extrema privación sensorial, sobrecarga sensorial, que lo que realmente se desarrollaba era el manual que ahora podemos ver utilizado en Guantánamo y Abu Ghraib. Es un manual para deshacer personalidades, para la regresión total de personalidades, y la creación de esa ventana de oportunidad en la que las personas son muy sugestionables, como vimos en la película. Así que McGill, en parte porque creo que la CIA consideraba que era más fácil realizar esos experimentos fuera de EE.UU. –
A. G: McGill en Montreal.
N.K: McGill en Montreal. En aquel entonces, el jefe de psiquiatría era un individuo llamado Ewen Cameron. En realidad se trataba de un ciudadano estadounidense. Fue anteriormente jefe de la Asociación Psiquiátrica Estadounidense, lo que creo que es bastante relevante en cuanto a los debates que tienen lugar ahora mismo sobre las complicidades en la profesión psiquiátrica con las actuales técnicas de interrogatorio. Ewen Cameron era jefe de la Asociación Psiquiátrica Estadounidense. Fue a McGill para ser jefe de psiquiatría y para dirigir un hospital llamado el Allan Memorial Hospital, que era un hospital psiquiátrico.
Recibió financiamiento de la CIA, y convirtió el Allan Memorial Hospital en su laboratorio extraordinario para lo que ahora consideramos técnicas alternativas de interrogatorio. Dosificó a sus pacientes con esos extraños cócteles de drogas, como LSD y PCP. Los hizo dormir, en una especie de estado comatoso hasta durante un mes. Puso a algunos de sus pacientes en una privación sensorial extrema, y la intención era que perdieran la idea del tiempo y el espacio.
Y lo que creía Ewen Cameron, o por lo menos lo que decía que creía, era que toda enfermedad mental es aprendida más tarde en la vida, que esos eran patrones que se establecían más adelante en la vida. Era un psicólogo conductual. Y así, en lugar de llegar a la raíz de esos problemas y de tratar de comprenderlos, creía que la manera de tratar la enfermedad mental era tomar a pacientes adultos y reducirlos a un estado infantil. Y es un hecho bien conocido – y era bien conocido en la época – que uno de los efectos colaterales de la terapia de electrochoque era la pérdida de la memoria. Y esto era algo que era considerado, realmente, como un problema por la mayoría de los doctores, porque los pacientes eran tratados, pueden haber informado sobre algunos resultados positivos, pero olvidaban toda clase de cosas sobre su vida. Ewen Cameron estudió esta investigación y pensó: “¡Ajá!, esto es bueno,” porque creía que eran los patrones que eran establecidos más adelante en la vida, que si podía hacer volver a los pacientes a un estado infantil, antes de que incluso poseyeran el lenguaje, antes de que supieran quienes eran, entonces esencialmente podía volver a criarlos, y entonces podría convertirlos en personas sanas. Así que ésta es la idea que atrajo la atención de la CIA, esta idea de inducir deliberadamente una regresión extrema.
A.G: Hable de la mujer a la que visitó en la casa de reposo, que había pasado por esto.
N.K: Sí. Comienzo el libro con el perfil de una mujer llamada Gail Kastner. Gail Kastner fue una de las pacientes de Ewen Cameron. Y leí sobre ella porque demandó con éxito al gobierno canadiense, que también financió a Ewen Cameron. Leí sobre su proceso, que acababa de lograr una importante victoria: recibió una indemnización porque había sido utilizada como conejillo de Indias en esos experimentos sin su conocimiento.
Así que la llamé, en realidad obtuve su número de la guía telefónica. Y primero se mostró extremadamente reticente de hablar. Dijo que odiaba a los periodistas, y que le era muy difícil hablar al respecto, porque volvería a vivir todas esas experiencias. Y yo dije, bueno – ella dijo: “¿De qué quiere que hable?” Y yo dije: “Bueno, acabo de volver de Iraq” y fue en 2004 – “y siento como que algo le ha sido hecho a usted, la filosofía de lo que le hicieron a usted, tiene algo que ver con lo que vi en Iraq, que fue ese deseo de dejar en blanco a un país y volver a comenzar de cero. E incluso pienso que algo de lo que vemos en Guantánamo con ese intento de imponer una regresión a los prisioneros mediante la privación sensorial y rehacerlos se relaciona también con lo que le sucedió a usted.” Y hubo una larga pausa. Y dijo: “Bueno, venga a verme.”
Así que volé a Montreal, y pasamos el día hablando, y compartió su historia conmigo. Habla de sus sueños eléctricos, es decir, no posee muchos recuerdos de lo que le sucedió en este período, porque sufrió un choque tan extraordinario y borró su memoria. Regresó al punto en el que chupaba su pulgar, orinaba en el suelo, no sabía quién era, y no tenía ningún recuerdo de eso, ningún recuerdo de que hubiera sido hospitalizada. Sólo se dio cuenta, creo, veinte años después, cuando leyó un artículo sobre un grupo de otros pacientes que habían demandado exitosamente a la CIA. Y extrajo unas pocas líneas en los artículos de la prensa – regresión, pérdida de lenguaje – y pensó: “Un momento, esto me suena como si fuera yo. Me suena como lo que he oído decir sobre mi persona.” Y así, fue y consultó a su familia: “¿Estuve alguna vez en el Allan Memorial Hospital?” Y primero lo negaron, y luego lo admitieron. Pidió su archivo, y leyó que, sí, había sido admitida por el doctor Ewen Cameron, y vio todos esos tratamientos extraordinarios a los que había sido sometida.
A.G: Usted habló de Chile, hablemos de Iraq, de la privatización de la guerra en Iraq.
Hoy tenemos esta noticia urgente de Iraq. El gobierno iraquí dice que anula la licencia de la compañía de seguridad estadounidense Blackwater por su participación en un tiroteo fatal en Bagdad el domingo. El portavoz del Ministerio del Interior, Abdul-Karim Khalaf, dijo que ocho civiles fueron muertos y trece heridos, cuando contratistas de seguridad, que se cree trabajan para Blackwater EE.UU. abrieron fuego en un vecindario predominantemente suní en el oeste de Bagdad. Khalaf dijo: “Hemos anulado la licencia de Blackwater y les impedimos que trabajen en todo el territorio iraquí. También pasaremos a los involucrados a las autoridades judiciales iraquíes.” No quedó en claro de inmediato si la medida contra Blackwater va a ser temporal o permanente. Naomi Klein, siga de ahí.
N. K: Bueno, es una noticia extraordinaria. Quiero decir, es realmente la primera vez que una de esas firmas mercenarias puede ser realmente considerada responsable. Sabe, como ha escrito Jeremy Scahill en su increíble libro “Blackwater: The Rise of the [World's] Most Powerful Mercenary Army,” el verdadero problema es que no ha habido procesamientos. Esas compañías trabajan en esa zona absolutamente gris y, o son boy scouts y nada ha ido mal, lo que no corresponde en nada a lo que sabemos sobre la forma como se comportan en Iraq y al tipo de vídeos que hemos visto en línea sobre sus ejercicios de tiro contra civiles iraquíes, o la ilegalidad y la inmunidad con la que trabajan las han protegido. Así que si esto significa – si el gobierno iraquí realmente va a expulsar a Blackwater de Iraq, podría ser realmente un hito en cuanto a someter a esas compañías a la ley y cuestionar toda la premisa de por qué se ha permitido que tenga lugar este nivel de privatización y de ilegalidad. Pero, sabe, mencioné que Donald Rumsfeld fue estudiante de Milton Friedman en los años sesenta, realmente, y el hecho sobre Donald Rumsfeld es que realmente fue más allá que su mentor, porque Milton Friedman, como dije anteriormente, creía que el único papel aceptable para el gobierno, era el mantenimiento del orden, eran las fuerzas armadas. Es lo único que pensaba realmente que debía hacer el gobierno; todo lo demás debía ser privatizado. Donald Rumsfeld estudió con Friedman, lo vio como un mentor, celebraba su cumpleaños con él todos los años, pero realmente llevó el asunto un paso más lejos, porque Rumsfeld creía que, realmente, el trabajo de mantenimiento del orden y del combate en la guerra también podía ser privatizado y subcontratado. Y lo dejó bien claro.
Esta fue realmente su misión de transformación, que pienso que no es comprendida realmente, lo radical que fue. Sabe, escuchamos esta frase, y escuchamos a Bush elogiando a Rumsfeld por su visión radical de la transformación de las fuerzas armadas, y todo es esa especie de clichés que son difíciles de comprender, pero si miramos lo que fue el historial de Rumsfeld, fue que – sabe, escribo en el libro que lo que realmente hizo – se trata de alguien quien, después que dejó el gobierno de Ford, pasó un par de decenios trabajando en los negocios y realmente se consideraba un hombre de la nueva economía.
Y, es algo en lo que pienso que la investigación que hice para “No Logo” realmente se entrecruza con esta etapa del capitalismo del desastre en el que estamos ahora mismo, porque Rumsfeld aprovechó la revolución en la percepción de marcas de los años noventa, en la proyección de marcas corporativos, en la que – y de eso es lo que escribí en “No Logo,” en la que estaban todas esas compañías que solían producir productos y anunciaron con gran fanfarria que ya no producen productos, producen marcas, producen imágenes, y pueden dejar que otros, algo como contratistas inferiores, hagan el trabajo sucio de fabricar realmente cosas. Y esa fue la especie de revolución en la subcontratación, y ése fue el paradigma de la corporación hueca.
Rumsfeld proviene en mucho de esa tradición. Y cuando se estableció como Secretario de Defensa, llegó como lo hace un nuevo director general de la nueva economía que va a realizar una de esas reestructuraciones radicales. Pero lo que hizo fue tomar esa filosofía de esta revolución en el mundo corporativo y aplicarla a las fuerzas armadas. Y lo que supervisó fue el ahuecamiento de las fuerzas armadas estadounidenses, en el que esencialmente el papel del ejército es crear la percepción de marca, es mercadear, es proyectar la imagen de fuerza y dominación en el globo – pero subcontratando cada función, de la atención sanitaria – suministrando la atención sanitaria a los soldados – a la construcción de bases militares, que ya estaba ocurriendo durante el gobierno de Clinton, al papel extraordinario que Blackwater ha jugado y compañías como DynCorp, que – como sabe, como ha informado Jeremy, participan realmente en combates.
A.G: Y, en realidad, Blackwater que trabaja con soldados de Pinochet, pero en Iraq.
N. K: Sí, y quiero decir, esto es – vemos esas capas de continuidad. Quiero decir, Paul Bremer fue asesor de Kissinger durante el gobierno de Nixon cuando el apoyo para Pinochet fue tan fuerte. Así que existen todas esas capas de continuidad histórica. Y por eso, supongo, mi motivación para escribir el libro fue – no ha habido responsabilización por esos crímenes. Y en Latinoamérica, ha habido comisiones de la verdad, ha habido juicios. Los que estuvieron al centro de esta transformación muy violenta, mucho de ellos han sido realmente responsabilizados. No todos, pero muchos de ellos han sido realmente responsabilizados, si no en los tribunales, por lo menos ciertamente en una profunda e importante discusión pública de verdad y reconciliación. Pero en este país, eso nunca ocurrió, a pesar de que ha habido mucha información maravillosa de investigación. Y porque nunca ha habido alguna responsabilización, los mismos actores siguen realmente haciendo lo mismo ahora.
A. G: Hable, Naomi Klein, sobre la destrucción de Iraq. Hable sobre “Choque y Pavor,” la terapia económica de choque de Paul Bremer, el choque de la tortura, así como la fusión de todas estas cosas en Iraq.
N. K: Sí, bueno, como dijera, en Chile vemos esta fórmula de triple choque y de tortura como imposición de estas políticas. Y pienso que vemos la misma fórmula de triple choque en Iraq. El primero fue la invasión, la invasión militar de choque-y-pavor de Iraq. Y si se lee el manual, el manual militar que explicó la teoría de choque-y-pavor – mucha gente piensa en el tema sólo como si se tratara de un montón de bombas, un montón de misiles, pero es realmente una doctrina psicológica, que en sí es un crimen de guerra, porque dice muy brutalmente que durante la primera Guerra del Golfo el objetivo fue atacar la infraestructura militar de Sadam; pero bajo una campaña de choque-y-pavor, el objetivo es la sociedad a escala mayor. Es una cita de la doctrina de choque-y-pavor.
Ahora, el ataque de sociedades a escala mayor es castigo colectivo, lo que constituye un crimen de guerra. No está permitido que los ejércitos ataquen a las sociedades a escala mayor; sólo está permitido que ataquen a los ejércitos. Así que esta fue – la doctrina es de verdad bastante sorprendente, porque habla de – habla de privación sensorial a escala masiva. Habla de cegar, de cortar los sentidos, a toda una población. Y lo vimos durante la invasión, el apagón de las luces, el corte de toda comunicación, el enmudecimiento de los teléfonos, y luego los saqueos, que no creo realmente que hayan formado parte de la estrategia, pero imagino que no hacer nada sí formó de alguna manera parte de la estrategia porque, por cierto, sabemos que hubo toda clase de advertencias de que había que proteger los museos y las bibliotecas y no se hizo nada. Y luego tenemos la famosa declaración de Donald Rumsfeld cuando fue confrontado con este hecho: “Cosas pasan.”
Así que, fue, pienso – fue esta idea porque el objetivo era, usando la famosa frase del columnista del New York Times, Thomas Friedman, no construir la nación, sino “crear la nación,” que es una idea extraordinariamente violenta, si uno se detiene y piensa en lo que significa crear una nación en una nación que ya existe, algo tiene que suceder a la nación que ya estaba allí, y hablamos de una cultura tan antigua como la civilización en sí. De modo que pienso que porque esta fue su idea de que partiríamos de cero y esta idea que es a menudo descrita en los medios de EE.UU. como idealista, de querer construir una nación modelo en el corazón del mundo árabe que se extendería a los países vecinos y llevaría a una apertura, esta idea de construir una nación modelo es – tiene toda clase de ecos coloniales. Realmente no puede ser hecho sin algún tipo de limpieza. Y por lo tanto, pienso que la facilidad, el nivel de acomodamiento con los saqueos, con la borradura de la historia iraquí, tienen que ser vistos con la visión de: Bueno, recomenzamos de cero. Así que todo lo que ya está allí constituye sólo un obstáculo. Así que lo cargamos en camiones y lo vendemos en Siria y Jordania, lo que de alguna manera facilita la tarea. Y por lo tanto, creo que vimos lo mismo a muchos, muchos niveles.
A.G: Naomi Klein, ¿cómo encaja Abu Ghraib en este cuadro?
N. K: Bueno, cito a Richard Armitage en el libro, diciendo que la teoría, que la teoría operativa en Iraq fue que los iraquíes quedarían tan desorientados por la guerra y por la caída de Sadam que serían fácilmente llevados del punto A al punto B. Ahora, como sabemos, no fue así. Y cuando Paul Bremer – cuando llegó Paul Bremer e hizo su cirugía radical del país, despidió a todo el servicio público iraquí – a gran parte de la administración iraquí, así como al ejército; declaró que abría a Iraq a los negocios, las importaciones baratas inundaron el país, las empresas iraquíes no pudieron competir. Ese primer verano, hubo una inmensa protesta pacífica ante la Zona Verde, y quedó en claro que simplemente no iba a ser posible llevar a los iraquíes del punto A al punto B.
Y después de eso, cuando apareció la primera resistencia armada en Iraq, la guerra fue llevada a las prisiones. Y esto también recuerda la visión de Donald Rumsfeld de ser esta especie de Secretario de Defensa director-general, porque, desde luego, como cualquier director general, escatimó personal para la guerra. Y no estaba en la posición, o la fuerza de ocupación estadounidense no estaba en posición, para encarar este dramático error de cálculo y esta especie de fantasía de que los iraquíes simplemente se comportarían y aceptarían esa terapia de choque económico y este – realmente este saqueo de su país. Así que cuando los iraquíes comenzaron a resistir, la represión de esa resistencia no pudo tener lugar en las calles, porque simplemente faltaba el poder personal.
Así que hicieron redadas de personas y las llevaron a las cárceles, y utilizaron la tortura, como fue utilizada en Latinoamérica, para enviar un mensaje a todo el país. Y la tortura es siempre – es tanto privada y pública al mismo tiempo. Y esto vale no importa quién la esté utilizando, el que para que la tortura funcione como un instrumento del terror estatal, no tiene que ver sólo con lo que sucede entre un interrogador y un prisionero; se trata también de enviar un mensaje a la sociedad en general: esto es lo os sucederá si os apartáis de la línea. Y creo que la tortura fue utilizada por la ocupación de EE.UU. de esa manera, no sólo para obtener información, sino como una advertencia al país.
A. G: Naomi, Quiero terminar esta parte de nuestra conversación realizando un viaje a la inversa. El presidente Bush acaba de ir del Bayou, de Nueva Orleans, a Bagdad. Volvamos atrás. Tanto usted como yo acabamos de estar en Nueva Orleans. También la vi hace dos años en Nueva Orleans, justo después del huracán. Coloque en este marco a Katrina y la reacción de EE.UU. ante el ahogamiento de la ciudad estadounidense.
N. K: Bueno, Nueva Orleans es un ejemplo clásico de lo que llamo la doctrina del choque o capitalismo del desastre, porque hubo ese primer choque, que fue el ahogamiento de la ciudad. Y como sabe, ya que acaba de volver de Nueva Orleans, no fue – no fue un desastre natural. Y la gran ironía del caso es que realmente fue un desastre de esta misma ideología de la que estamos hablando, el abandono sistemático de la esfera pública.
Y pienso, que cada vez vamos a ver esto, cuando hay veinticinco años de continuo abandono de la infraestructura pública, y el esqueleto del Estado – el sistema de transporte, las carreteras, los diques – son débiles y frágiles. Y la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles ha calculado que poner en condiciones el esqueleto del Estado costaría 1,5 billones de dólares, porque está tan debilitado: los puentes, las carreteras y los diques.
Y por lo tanto, lo que tenemos es una especie de tormenta perfecta, en la que el debilitado Estado frágil se entrecruza con un clima cada vez más peor, el que diría que también forma parte de este mismo frenesí ideológico en busca de beneficios a corto plazo y crecimiento a corto plazo. Y cuando estos dos entran en colisión, viene un desastre. Y es lo que ocurrió en Nueva Orleans. Los diques frágiles se entrecruzan con el mal tiempo, aunque ni siquiera fue tan malo. El huracán de Categoría Cinco no llegó realmente al lugar.
Y pienso que, haciendo una digresión, ya que estamos en Nueva York, que otro ejemplo verdaderamente poderoso de lo que pasó exactamente este verano cuando las estaciones de metro se inundaron fue – todos se horrorizaron, porque no llovió tanto. Pero la infraestructura estaba tan debilitada por el continuo abandono. Y ¿cuál fue el titular en el New York Sun? “Vendan los metros.”
Primero se debilita la ideología, crea el desastre, y luego éste es utilizado como excusa para terminar la tarea, para privatizarlo todo, y es lo que sucedió en Nueva Orleans. Inmediatamente después que la ciudad se inundó, hubo esa campaña ideológica, la zona cero de la cual fue la Heritage Foundation en Washington, que siempre ha sido, supongo, el motor más poderoso por esta visión radical de libre mercado: es una tragedia, pero también es una oportunidad para rehacer por completo el Estado, es decir eliminarlo, como una explosión de escuelas por contrato – las escuelas públicas no fueron reabiertas. Fueron convertidas en escuelas por contrato. El hospital público, como el Charity Hospital, sigue cerrado con tablas. La vivienda pública – y es el ejemplo más dramático – esa horrible cita de un portavoz republicano: “No pudimos eliminar los proyectos de vivienda, pero Dios lo hizo diez días después de la ruptura de los diques.” Es lo que quiero decir con la doctrina del choque, esa idea de aprovechar un desastre para imponer una privatización radical. A.G: Naomi, al terminar esta hora, ¿qué es lo que la horrorizó más al investigar la doctrina del choque?
N.K: Me horrorizó que hay por ahí una reserva de literatura, que yo no sabía que existía, donde los economistas la admiten. Y es lo que supongo que es lo que más me excita en el libro es la cantidad de citas que tengo de propugnadores a muy alto nivel de la economía de libre mercado, todos desde Milton Friedman a John Williamson, quien es el hombre que acuñó la frase “el Consenso de Washington,” admitiendo entre ellos, no en público, sino entre ellos, en algo como documentos tecnocráticos, que nunca han podido imponer una cirugía radical de libre mercado si no hay una crisis en gran escala, es decir que la misma gente que propugna que el mito central de nuestra época, que la democracia y el capitalismo van mano en mano, sabe que se trata de una mentira, y lo admite por escrito.
Amy Goodman. Nació el 13 de abril de 1957 en New York, Estados Unidos. Periodista y escritora. Conductora del programa Democracy Now! (Democracia Ahora!).
Naomi Klein es una de las plumas periodísticas e investigadoras más influyentes en el movimiento opositor a la globalización, nacida en Montreal (Canadá) en 1970. Es economista política, periodista y escritora. Caracterizada por su trabajo independiente en los medios periodísticos, colaboró como columnista para los periódicos como el The Guardian de Londres y The Globe and Mail de Toronto. Es la autora de No Logo: Taking Aim at the Brand Bullies.
Dark, u oscuro en español, es la palabra con la que comúnmente se identificó a gente de la escena en México, principalmente en los años ochenta. Fue hasta mediados y finales de los noventa que se empezó a popularizar gótico para referirse a la banda oscura. Hablando de música, dark es una contracción de lo que se conoce como dark wave, que se puede traducir como onda oscura. Ésta tiene su origen en el new wave o nueva onda, que se origina hacia el final de la década de los setenta y principios de los ochenta; se trataba de un nuevo rock, una nueva onda entre los jóvenes, en buena medida es lo que define a los ochenta, no sólo en la música, sino también estéticamente. Y la variedad de exponentes es mucha, desde lo que se conoce como new romantic (Duran Duran), hasta Police o Siouxie and the Banshees. Dentro del new wave, a lo que sonaba más lento, con un discurso más triste o atmosférico, se le llamó dark wave. Hay que decir que a principios de los ochenta, en nuestro país y en el mundo, se escuchaba que la gente y la prensa le llamaban dark a muchos sonidos disímiles entre sí. Oscuridad es llanamente la falta de luz o claridad, a partir de ahí vienen un sin fin de asociaciones, como cuando se evoca la edad del oscurantismo para referirse a la falta de conocimiento y el uso de la razón durante el medioevo, o cuando se dice de un escritor que sus letras son oscuras para indicar que no se le entiende. Esa ambigüedad y ambivalencia para el significado del vocablo oscuro hace que se le mencione para adjetivar infinidad de cosas. Un referente muy común para la ausencia de luminosidad es la noche, por tanto lo oscuro no sólo es lo difuso, sino también en cierto modo lo tétrico. Tal vez por eso a un tipo de new wave se le llamó dark. A causa de esto en México el título ha causado cierta confusión, por la supuesta diferencia entre dark y gótico. Algunas personas piensan que lo “dark es como el gótico pero más agresivo”, otros que lo “dark es para pousers, porque lo autentico es lo gótico”. Pero ambos argumentos están equivocados. Primero porque se habla de dos cosas como si fuera una, la música y el movimiento. Uno, la música: no todo lo que se considera rock gótico es dark wave. Para Mick Mercer, Siouxsie and the Banshees es rock gótico y The Cure no, y ambos grupos pudieron ser considerados dark wave. Por tanto, sí habría una diferencia entre dark wave y rock gótico, pero muy difícil de interpretar. Dos, en lo que respecta al movimiento no hay diferencia, porque cuando recién se supo del él en esta nación se le llamó dark y después se supo del gótico, pero para referirse a las mismas personas, que se vestían igual y seguían escuchando a similares bandas. Este fenómeno de llamar dark a los góticos es muy parecido al de España, donde les dicen siniestros. De hecho, aunque dark es una palabra inglesa, en términos de la escena es muy mexicano, porque en el resto del mundo se les dice góticos o goths, según el país, pero sólo en México somos Darks.
Manuel Cristhian Jacome Berrueco Para realizar el siguiente experimento se necesitan: un gato, una caja, un emisor radioactivo aleatorio, un detector de partículas, un martillo y un frasco conteniendo veneno. Con estos elementos, el físico Erwin Schrödinger planteó en 1935 una experiencia imaginaria.
Dentro de la caja se coloca el gato, la fuente radioactiva, el detector, el martillo y el frasco de veneno. Todo se dispone de tal modo que si se produce la emisión de una partícula, ésta activa un detector que, a su vez, hace que el martillo caiga sobre el recipiente de vidrio liberando el veneno. Hay 50% de probabilidades de que la partícula sea emitida y otro 50% de que no lo sea, de esta manera si se cumple el proceso el gato muere. En caso contrario vive y para averiguar el resultado es preciso abrir la caja. Para nosotros ¿qué ha ocurrido allí adentro? obviamente el gato estará vivo o muerto.
NO para los físicos cuánticos. Según ellos, las dos posibilidades solapadas han originado lo que se llama una “superposición de estados”. En el interior de la caja hay, en forma potencial, dos emisores, dos detectores, dos martillos, dos frascos y dos gatos.
Y lo que afirma la cuántica es que al abrir la tapa –y sólo entonces- y observar lo sucedido, es cuando dicha función de onda se colapsa y solo una de las dos posibilidades emerge en el mundo “Real”. ¿Y si no observáramos el interior de la caja? el gato y todo lo demás se hallaría en una especie de limbo, en un mundo cuántico indefinido fuera aún de la existencia.
Pero ¿Producirá los mismos efectos un aparato de registro tal como una cámara fotográfica? No (aseguró en 1961 el físico de origen húngaro Eugene Wigner). “Es la entrada de impresión en nuestra conciencia lo que colapsa la función de onda, pues ella modifica nuestra evaluación de las probabilidades, según la impresión que esperamos recibir en el futuro.
En Física Cuántica, el ser consciente tiene un papel diferente al de un aparato de “medición inanimado” como una cámara fotográfica. Wigner, sugiere que en lugar del gato, dentro de la caja se encuentre una persona. El resto del experimento sigue tal cual, sólo que al levantar la tapa, Wigner encuentra a un amigo.
El amigo de Wigner no tiene ninguna conciencia de haber pasado por ese estado dual Vivo/Muerto, no tiene ni idea de que se había convertido en una función de onda que se colapsará cuando el experimentador abra la caja, es Wigner quien obliga al Universo a decidirse entre uno de los dos estados, ¿Y el amigo? ¿Dónde queda su libertad de elección si Wigner, se la va a imponer unos minutos después?
La paradoja de Schrödinger es un buen ejemplo de uno de los pilares de la interpretación de la mecánica cuántica: el observador (persona) es tan importante como el sistema al que observa (la muerte). Sin él, el sistema está indefinido entre cualquiera de las situaciones posibles. Esta visión del mundo de la teoría cuántica está profundamente conectada con la “interpretación de los muchos mundos”, según la cual cada observación de la caja provoca la formación de dos mundos paralelos, uno en el que el gato está vivo y otro en el que el gato está muerto.
Según dicha interpretación cada instante se genera un número infinito de tales universos. Una de las numerosas novelas que tratan sobre mundos paralelos es “La llegada de los Gatos Cuánticos”, de Frederik Pohl; otra es Cronopaisaje de Gregory Benford que ahonda notablemente en este tema y cómo el observador colapsa el universo a uno o a otro estado según sus acciones.
En los últimos años el australiano Greg Egan ha retomado el tema con su metafísica habitual, en Cuarentena donde se describe cómo una serie de experimentos podría llevar a que un ser humano manipulase el mundo que lo rodea. Así que a pesar del cientificismo, individualismo, subjetivismo e intelectualismo con los que convivimos, el tema de la muerte es indudablemente uno de los más exquisitos que podemos tener. Así que la pregunta sería una vez más ¿qué es en realidad la muerte? sólo un concepto para poder explicar un fenómeno puramente natural, o mejor aún la apertura a un nuevo mundo en el cual no se sabe ni si quiera que exista el concepto de Muerte como tal.
De Sangre y Cenizas No. 10 Segunda Parte de la Muerte año 2004
Reyna P. Grifaldo Jaime cuenta con un brillo en la mirada, como si se imaginara aquellos años, que el embrión del Clan se desarrolla en 1988 con un grupo de amigos, todos principiantes y con la idea de hacer una banda de heavy metal. Pero no es hasta que en 1990 se consolida la primera alineación, con el anterior vocalista “el innombrable”, Jaime en la guitarra, Víctor en la batería; su primer tocada fue en Jardines de San Mateo, concursaron en Rockotitlán y al principio se fueron a la cabeza de la puntuación y finalmente quedaron en segundo lugar esto fue el trampolín para que pensaran de forma más profunda sobre la banda, es aquí donde la prensa especializada los comienzan a catalogar lo que tocan “como dark agresivo”.
Jaime: Talvez por influencias naturales comenzamos a reflejarlo, en ese entonces escuchábamos The Cure, Bauhaus, Sister of Mercy, pero aun no sabíamos hacia donde inclinarnos, traíamos una fuerte influencia del heavy.
Israel Corbi (el vocalista) el “innombrable” se va e inmediatamente después se graba un acoplado de los finalistas del concurso de Rockotitlán, en ese mismo año, 1993, se graba el primer disco “Sin sentir”, siendo primerizos, luego se va el tecladista y entra Guillermo en 1994, es el primer cambio de integrantes.
J: La banda era intensa, tenía más duendes, hadas, brujas, manejábamos mucho algo de melancolía, temas introspectivos; comenzó a haber vinculo con la gente y eso nos encantaba. Todo comenzaba muy bien hasta que viene el tropiezo del “innombrable” que como las chachas se va, deja la banda sin avisar con varios compromisos encima y nos detuvimos un año.
Durante este lapso se da la búsqueda titánica de vocalista por parte de la banda y curiosamente Hugo fue el primer vocalista que aduicionó “y nos gustó, pero queríamos seguir buscando”.
Hugo: Cuando me marcaron yo dije: estos están bien locos, yo audicioné hace un año, y entre mi pense ¡Han de tener mucho tiempo! ¡No tienen nada que hacer!
Las letras corren por parte del “innombrable” y Jaime. El nombre de la banda es un concepto que trata de agrupar la idea de un grupo de personas con un fin en común, el concepto está pensado no solo por ellos como integrantes de la banda, sino en la gente vinculada con la banda en los conciertos, en la parte visual como Martir, en la cultural como Carlos Limón.
Guillermo: Nos gusta invitar a gente que hace arte y otras disciplinas, que pueden hacer más grande el concepto del Clan, todos somos el clan desde quien lo escucha, nos oye, participa.
Sobre su currículo personal ellos responden. J: Soy guitarrista por accidente, simplemente me gustó como se veía un guitarrista con el instrumento en las manos y empecé a tocar sin saber nada de música y tome clases de guitarra por dos años lo demás ha sido trabajo autodidacta con revistas y libros
Víctor: Nunca he tomado clases de batería, me hice baterista desde muy chico, todo lo que sé, es por escuchar algún baterista en una cinta o verlo en un escenario, eso ha sido la única escuela que he tenido
H: Cuando era niño jugaba a tocar y comencé con la guitarra, ahora estudio educación musical en la Escuela Nacional de Música, me dedico a la docencia desde hace unos años y tengo un proyecto solista. J: Hugo es nuestro maestro junto con Lucas
G: Yo empecé autodidacta, de chico estudie piano, después estuve en la Superior de Música, pero la retroalimentación de lo que he visto, escuchado y conocido es lo que nos a llevado a hacer lo que hacemos. También tengo otros proyectos que se están cocinando.
Lucas: Estudié desde los nueve años iniciación musical, guitarra, piano, participé con la marimba en una pequeña orquesta infantil, en la secundaria toqué en una banda que se llamaba Penumbra y estuvimos en la batalla de las bandas de Rockotitlan, en la misma en que tocó el Clan hace muchos años y ahí fue donde agarre la onda con el rock dark. Penumbra era muy oscura y ahí comencé a cantar, estudié un tiempo en la Superior de Música, pero me salí, después fui a Estados Unidos, toque con una banda dark y ahí empecé a tocar el bajo. Además tengo otro proyecto que se llama Tack.
Primer Material “Sin sentir” 1994 J: Fue un disco quizá limitado porque se hizo con pocos recursos, pero muy honesto, una propuesta rara, un concepto muy energético, con mucha intensidad, algo introspectivo, pero no como queríamos, faltaba desarrollarlo más, fue un disco que nos ayudó mucho.
Segundo “Sigue soplando el ánima” 1998 J: Este disco fue un avance tremendo porque existía gente que se sentía identificada con la banda, musicalmente estaba mejor elaborado, producido y con mejores letras, temas profundos y maduros.
G: Este material buscó conservar la esencia que tenía la banda en el primer material.
Disco en vivo J: Se pretende recapitular un poco lo que se hizo, tratamos de plasmar esa energía que mostramos en el escenario en un CD, el vínculo con la gente, esa retroalimentación de ver al público cantando, ese ambiente especial, que a muchos les gusta más el Clan en vivo que en CD.
G: En vivo es como vivir un poquito en otro mundo, toda esa fantasía que se manejó en los materiales, queremos plasmarlo y hacerlo sentir.
¿Cada uno de ustedes le pone un toque, un ingrediente, un sabor al Clan, me gustaría que me dijeran que es lo que le aportan al Clan? G: Siempre he pensado que yo aporto el color, aunque sea en tonos fríos al concepto musical, buscar cadencias a todo esto que la banda refleja por sí misma y un poco de lírica.
L: Los bajos ya estaban escritos cuando yo llegué, pero estoy haciendo cosas nuevas, trato de divertirme tocándolos, me gusta la idea de darle trinitos y figuras a los bajos, cosas que no estaban en el bajo original, tan solo por diversión.
J: Yo pues... ¡Volumen! Porque siempre me piden que le baje..., trato de buscarle el sentido a la canción y de reflejarlo en lo que toco, trato de que la guitarra acompañe la canción para que se genere la atmósfera propicia para la canción.
V: En mi caso yo siempre trato de meter baterías muy ponchadas, no atascadas y agresivas, pero todas mis influencias se basan en el heavy de mi época: Kizz, Ozzy Ousborn, Iron Maiden, por ejemplo si la rola es más ruda busco que la base rítmica junto con el bajo sean más agresivos, todo depende de lo que se este tocando.
H: Pues no se si lo logro, pero trato de darle dicción, fonética, interpretación, musicalidad y busco sembrarle a la gente esa energía cinética que genera movimiento y que la voz tenga ese primer plano de poder hacer entender a las personas lo que quiere decir la canción de una manera abstracta.
¿Qué fué lo que motivo a la banda a tomar ese gran receso? El clan tomó un receso de más de cuatro años, mientras tanto la escena en México cambió y creció, pero hoy regresan para grabar un disco en vivo producto de las tocadas que anuncian su retorno. V: Normalmente ensayábamos de lunes a viernes durante nueve años, eso llegó a crear cierto rose con la vida personal, había ocasiones en las que faltaba uno de nosotros poque se peleaba con su novia por el gran motivo de “falta de tiempo”. En ese entonces ya no había el mismo gusto por ir a ensayar, llego el momento en que la banda ya no aguantaba en ninguno de los sentidos, se tocaba más por compromiso y el Clan toca por gusto
No todos los rockeros aceptan que su carrera comenzó con un sueño adolescente “lo que pretendíamos era ser estrellas de rock”, reconoce Jaime. Sin embargo hoy se trata de una banda más adulta, que no espera las mieles del éxito industrial, más bien el placer de hacer rock, que los críticos de principios de los noventas llamaron “dark agresivo”. J: El Clan inicia queriendo hacer música, sin embargo ya entrados y con el tiempo te vas dando cuenta que los ideales cambian y el tiempo sigue y no perdona, además viene un choque donde te das cuenta que en nuestro país no es como lo vemos en MTV ni Telehit, estamos retrasados en la industria del rok. Ahorita el Clan está en una etapa en la que queremos seguir mostrando la música, ideales que traemos de una forma más simple. El Clan se reúne por la gente, por el hecho de juntarnos y el ritual de tocar en vivo para el público que nos apoyó, siguió y que aún sigue hasta la fecha. Nuestros ideales son seguir creando, tocando, crear, crear,..
Lisa Gerrard Visitara México el próximo 1 de Junio en el Lunario Del Auditorio Nacional
“De la forma en que yo trabajo, es solamente una historia de mi corazón. Hago mis creaciones con un profundo sentimiento y sensibilidad” Lisa Gerrard
Inspiración de la Antigüedad Cuando todo el mundo escuchó el tema Now We Are Free, hubo una gran confusión, al no tener traducción posible, y aunque algunas palabras son entendibles, lo demás no está en ningún idioma; sin embargo, hasta unos brasileños tuvieron la puntada de hacer su traducción al portugués. En su sitio oficial y en varias entrevistas, Lisa explica que el lenguaje usado es el Melisma, una vertiente primitiva de los albores de la expresión humana. Este conocimiento vocal utiliza la técnica de notas trasladadas a sílabas, que en las culturas antiguas se utilizaba para generar un trance hipnótico, para los ritos de iniciación, como en los Misterios Eleusianos, el modo de recitar la Tora en la cultura Hebrea, la recitación de mantras y vedas en la India; los gitanos herederos de esta tradición le llaman en Flamenco “Cante Jondo” o “Profundo”, los muecín encargados de llamar a la oración en el Islam también lo utilizan. En la cultura de las islas del Pacífico, los y las elegidas para cantar los rituales deben contar con un tono e intensidad de voz para exteriorizar lo sagrado de sus cantos. El cristianismo fue influido por los ritos bizantinos, para posteriormente adaptarse a los cantos gregorianos. En el Mesías de Handel, se puede ejemplificar el Melisma. El ingeniero de audio de Lisa comenta, que al utilizar idiomas extraños y otros inteligibles, ha tenido algunas criticas, pero el solo atina mencionar, no importa en que idioma este mientras sientas la música.
-En rescatar la música medieval, una tradición casi muerta en Europa… -Adoptados por los góticos y metaleros
Reyna Grifaldo Aprovechando la más reciente visita de Corvus Corax en esta ciudad, su accesibilidad y calidez con los medios de comunicación, así como su soltura para hablar de su especialidad, la música, los germanos Castus Rabensang y Harmann der Drescher, dedicaron un tiempo considerable para contestar algunas preguntas para el público de la revista Dark, después de ofrecer una conferencia de prensa.
Corvus Corax mantiene un grupo de seguidores diversos y dentro de ellos un número considerable que es parte de la escena oscura. Corvus Corax: “Cuando nosotros empezamos a tocar música medieval, a principios de los ochenta, nuestros seguidores no eran parte de la escena, debido a que no existía esta conexión actual entre la cultura medieval y lo gótico. Hasta que el grupo Dead Can Dance logró engendrar esta conexión en los noventas, con su quinto disco Aion, y especialmente su canción Saltarello, que reflejó el interés de la banda por la música litúrgica y secular del período que abarca desde la Edad Media hasta principios del Renacimiento. A partir de allí hasta la fecha se han juntado ambos conceptos, y por tanto hemos atraído a tantos fans que son parte de la escena gótica”.
“El hombre tendría que tratar de transformar la muerte para comprenderla”. Karl Marx .
Transformar la muerte, separarla, darle nombre y un lugar en nuestras vidas, evitar el dolor, llevarla a otros espacios donde no será un fin, sino un comienzo u otro camino; para el hombre ha sido necesario reconstruirla. Actualmente se han generado nuevos signos y lenguajes en torno a la muerte en el sentido simbólico, dado que el cuerpo carece de una revalorización como instrumento privilegiado de la vida y la muerte, la segunda también es manipulada por el poder opresor como una manera más de controlar a través del miedo.
La muerte mantiene una doble relación con la colectividad y el inconsciente. Con la colectividad se socializa la muerte por la práctica de creencias y ritos. El doble enterramiento, la incineración, la inhumación, la momificación, son medios de negar la existencia de este evento natural, sin el cual sería imposible la vida para la especie humana rodeada de símbolos y ritos tranquilizadores, toda cultura mantiene en sí misma un deseo como esperanza de indestructibilidad y eternidad inconsciente.
Conocer mejor a la muerte es admitir que es necesaria para renovar la vida; las falsas esperanzas, las injusticias (los que mueren temprano, los que mueren mal, los que son matados para aprovecharse de ellos), sus dramas (la separación, la pérdida), los dolores que provoca (la agonía) o los placeres; a fin de prepararse mejor para ellos y no alimentar ilusiones inútiles, o tratar de retardar el inevitable desenlace; esto en beneficio de todos los hombres sin distinción de razas o de clases sociales.
La muerte provoca diversos ritos, algunos similares, otros no tanto, pero todos con un origen y un simbolismo determinado por la cultura que los reproduce. El culto a la muerte tiene y ha tenido gran presencia en México desde la época prehispánica, de una manera distinta a la que concebimos hoy en día. Paul Kirchhoff creó el término "Mesoamérica" en 1943, definiéndolo como una superárea cultural con límites, composición étnica y rasgos culturales similares, que comprende el centro y sur de México, Guatemala, Belice, El Salvador y algunas porciones territoriales de Honduras, Nicaragua y Costa Rica. Kirchhoff partió de cinco divisiones lingüísticas existentes en la superárea, hizo una comparación de objetos, que van desde un bastón para plantar o unas sandalias con tacones; de costumbres, como guerras para conseguir víctimas y sacrificarlas o beber huesos molidos de algún pariente muerto o el agua con el que se lava el cuerpo del difunto; de edificaciones, etc. Mesoamérica es sinónimo de la presencia de un nuevo modo de producción, en el que la agricultura y el tributo son básicos y donde se establece una doble explotación: de una clase a otra de la misma sociedad, y de la clase dirigente de una sociedad de pueblos conquistados que le son tributarios, apropiándose así de una parte de la producción y del trabajo ajeno, presente a partir de los olmecas y que se irá extendiendo tanto en tiempo como en espacio a los límites que Paul Kirchhoff marca para el siglo XVI, con sus diversas fases en el desarrollo interno. Dicha región es una de las seis cunas de civilización temprana de nuestro planeta. Muchos aspectos de las culturas antiguas de Belice, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, parte de Costa Rica y México continúan en el presente y varias de estas invenciones culturales e intercambios se han esparcido a través del mundo.
El orden universal prehispánico se basó en la dualidad vida-muerte, por lo que había que mantener el equilibrio por medio de los rituales y la adoración a los dioses, como el sacrificio humano, en el que se moría para resurgir a la vida. Los guerreros muertos en combate o sacrificio y las mujeres muertas en parto iban a acompañar al sol; los que tenían una muerte relacionada con el agua y los que morían por un rayo iban al Tlalocan, que era descrito como un lugar de eterno verano; por último, los que morían de forma natural o de enfermedades no relacionadas con el agua llegaban al Mictlán, que era el noveno y último nivel del inframundo. Para llegar al Mictlán se tenía que pasar por diferentes lugares: la tierra, el río, el lugar en el que ondean las banderas, donde es flechada la gente, el lugar donde se comen los corazones y finalmente el lugar de la obsidiana de los muertos. Los aztecas practicaban dos clases de ritos funerarios: la cremación y el entierro. Sepultaban sólo a los que morían ahogados, fulminados por un rayo, los enfermos, los hidrópicos y las mujeres muertas en parto. Los grandes personajes eran enterrados de otra manera, con toda solemnidad en cámaras subterráneas, sentados, ricamente vestidos y acompañados de sus armas. Los toltecas practicaban la cremación, los mixtecas y zapotecas hacían tumbas para sus personajes destacados; sólo se depositaban en cuevas a los personajes importantes. La mayoría de los habitantes eran incinerados, las cenizas se colocaban en una vasija con una cuenta de jade, símbolo de la vida y se enterraban dentro de casa. Contemplando las pinturas en Teotihuacan, la entrada al paraíso o Tlalocan (lugar donde descansan los muertos) es una caverna, que forma la parte inferior de una deidad. Posiblemente este concepto fue heredado a los mexicas quienes también depositaban los restos de los sacrificados en cuevas. Los aztecas reverenciaban a numerosos dioses de la muerte; sin embargo, dos de estas deidades sobresalían: Mictlantecuhtli y la parte femenina, su esposa Mictecacíhuatl, ellos gobernaban juntos sobre el nivel noveno y más profundo del mundo inferior, el Mictlán. Los dioses de la muerte tenían ayudantes, criaturas como: arañas, escorpiones, cienpies, murciélagos y tecolotes; éstos, como sus mensajeros, los "nueve señores de la noche”, estaban íntimamente asociados con la noche, la muerte y los nueve niveles de los mundos inferiores. La cueva era la entrada a la morada de los muertos para los totonacas, pero no era necesario que fueran enterrados en ella, disponían del yugo, que como instrumento ritual se utilizó para los personajes más importantes como un modelo o símbolo que unía al hombre con la tierra. El yugo está a manera de ofrenda en algunos entierros. En otros casos aparece el monstruo de la tierra, provisto de garras a la manera de Tlaltecuhtli o con entrelaces que reproducen a la serpiente de la tierra. También para los mixtecos, las cavernas son la entrada al lugar de los muertos, la cueva de Ejutla en la cañada mixteca de Oaxaca es un ejemplo, ahí se localizaron más de 50 entierros al interior de cámaras mortuorias con estructuras rectangulares y celdas circulares asociadas a ofrendas con restos de huesos animales como perros, que al parecer acompañaban al muerto durante el segundo piso, por el paso del río en su viaje al inframundo. Según Heyden, las momias en los entierros en cavernas entre los mixtecas correspondían a sus reyes y señores, acompañados con muchas ofrendas y hasta códices. En el área maya, los enterramientos humanos en cuevas con frecuencia estaban asociados a la cremación y a la colocación de los restos en ollas. Se habían localizado anteriormente dichas cuevas en el norte de Yucatán, que se suman a los actuales hallazgos en Chiapas entre los ríos Usumacinta y Grijalva, los de Belice y Guatemala, mostrando así una larga tradición de esa costumbre sobre todo para el Clásico, Posclásico y aún con presencia en la Nueva España. El dios maya de la muerte desempeñaba un papel muy importante en aquella región y con frecuencia se le encuentra representado en los tres códices mayas que se conservan; el mundo inferior quiché, Xibalba y sus señores merecieron atención considerable en el Popol Vuh.
En Chichen-Itza, en el Tzompantli se encontraron adornos de cráneos humanos Sobre esta plataforma había una empalizada para ensartar los cráneos de los sacrificados. El cuerpo saliente tiene representaciones de águilas y guerreros que llevan en la mano cabezas humanas, como en Tenochtitlan que atravesaban los cráneos con palos de manera horizontal. “En Monte Albán, las tumbas excavadas suman un total de 153 sobre las laderas de la montaña o en los patios de las construcciones. Las tumbas son de planta rectangular con muros verticales y techos de losas planas. En períodos posteriores se anexaron vestíbulos, nichos, banquetas, escalones, y techos con losas inclinadas. Se muestra gran culto a la muerte, donde parece ser que el culto al dios Murciélago fue definitivo, aunque por las urnas funerarias conocemos más de 18 dioses. La existencia, desde entonces, de templos y posiblemente de un alineamiento de ellos y de la organización de la gran plaza de Monte Albán, las tumbas excavadas, los danzantes y todo el complejo que representan, la escritura y el calendario, son ya parte de los rasgos característicos de Mesoamérica, muy similares a los olmecas de Veracruz. Los rituales funerarios mostraban la existencia de una región cuya esencia se refiere a la vida, la muerte y la resurrección. Los dioses fueron el emblema de la transformación eterna del universo y del hombre. La religión mesoamericana en general, en la época prehispánica, se caracterizó por su preocupación por la muerte. Numerosos personajes se concebían como gobernantes del lado oscuro del universo y tenían influencia sobre la noche y las profundidades de la tierra. “La muerte en Mesoamérica mantenía una incorporación cultural importante, ya que el tiempo, el espacio y la inmortalidad entre las sociedades era parte de la permanencia cultural; mediante la participación ritual del grupo en el culto a la muerte se mantenía el control regulador de la sociedad. Los dioses en Mesoamérica tenían una función social asignada, como los de la muerte (reguladores, dadores de vida, protectores a través de sacrificios), con un tiempo-espacio dentro de la sociedad y una visión diferente de nuestro contexto. Pareciera que actualmente se le está dando a la muerte otro lugar y rasgos similares a los prehispánicos, a través de la apropiación del culto a la Santísima Muerte en diferentes contextos sociales, principalmente porque no es una muerte que quita, que despoja, es una muerte que otorga”.